Apropiación indebida

Tribuna Libre de A. M. Pons, miembro de Ciudadanos El Puerto

Ayer lunes, 20 de junio de 2016, se había convocado una concentración de apoyo a los refugiados por parte del ayuntamiento de El Puerto de Santa María, en la Plaza de Isaac Peral.

refugiadosHe acudido a ella con el más absoluto convencimiento ya que personalmente soy miembro de la plataforma Refugiados Bienvenidos y he ofrecido mi casa para alojar a una familia de cuatro miembros. Creo firmemente que la historia nos juzgará por nuestras omisiones y sin duda, no será benévola. Cuál ha sido mi sorpresa, al comprobar que, para algunos partidos y asociaciones, ya no queda nada sagrado, ni tan sólo el sufrimiento y la muerte de miles de seres humanos.

Un acto que debería haber sido un llamamiento a las conciencias, se ha convertido, sin ningún pudor, en un descarado acto de campaña, donde de forma totalmente sectaria y partidista se ha jugado de nuevo a ese juego, que a los populistas se les da tan bien, de asociar conceptos inmateriales, percibidos por todos como conceptos positivos, con sus postulados particulares y su particular discurso político. Léase en este caso la solidaridad con aquellos que sufren el horror de la guerra.

De sorpresa en sorpresa, y situada tras la pancarta que rezaba “Con los brazos abiertos. No a las Guerras” he escuchado como un participante, con una camiseta con una imagen del Sr. Bódalo, hacía una equiparación de la situación del mencionado señor, con el motivo que nos tenía allí reunidos.

No alcanzo a comprender que similitud puede haber entre la situación de un concejal condenado por agresión, por la justicia de un país democrático (con sus pruebas y sus cositas) con la de miles de seres humanos que huyen de una guerra que asola su país y sus vidas y no encuentran más que el vacío del mar, que los acoge como último destino. Pero, hete aquí, que, situada en primera fila, con el más absoluto de los convencimientos, no me ha parecido educado pedir explicaciones en ese momento, así que he continuado sosteniendo la pancarta y escuchando el resto de parlamentos.

Tras el mencionado caballero, ha habido parlamentos que nos han recordado diversos artículos de la Declaración de los Derechos Humanos y se ha hecho hincapié en la necesidad de acabar con el denigrante acuerdo de Turquía, algo con lo que coincido plenamente, no sólo de forma personal sino por mi militancia en Ciudadanos (https://www.ciudadanos-cs.org/prensa/miguel-gutierrez-el-acuerdo-sobre-refugiados-entre-la-union-europea-y-turquia-no-es-ni-legal-ni-moral/8838

Y de nuevo, cual es mi sorpresa, cuando una de las participantes, micrófono en mano, ha recordado la cercanía de las elecciones generales, y la necesidad de votar a aquellos, que, según ella, son los adalides de todo aquello que es bello y que es bueno, eso sí, sin nombrarlos.

Chantal Mouffe, referente ideológico del populismo que impera en nuestro país, sostiene que “hay un populismo malo, de derechas, xenófobo, que excluye a los inmigrantes y un populismo bueno que defiende la igualdad y la justicia social”.

En mi modesta opinión, creo que cavar abismos morales, en los que unos (los míos) abanderan la bondad y la verdad y otros (cualquiera que no sea mío) representan el mal intrínseco, es, no sólo, una versión infantil y demagógica de la sociedad, sino la exclusión de una parte y, por tanto, el germen de futuras violencias.

Para finalizar el acto, se ha cantado el himno de Aragón “Canto a la libertad” de José Antonio Labordeta.

Curiosamente, muchos de los asistentes lo han coreado, puños en alto…. Es extraño que se utilice la iconografía de un régimen, que no generó refugiados, por la sencilla razón de que a los disidentes se los condenó a morir en la Dachas. Llámame inocente y con todos mis respetos al Sr. Labordeta, pero si yo hubiera elegido la música, habría elegido “Imagine” de John Lennon.